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Artritis, ¿qué es y qué podemos hacer?

¿Qué es la artritis?

Aunque muchas personas crean que la artritis es una sola enfermedad, en realidad se trata de un término que abarca a cien enfermedades o trastornos diferentes que afectan a las articulaciones y los tejidos que las rodean. Algunos de estos trastornos pueden además involucrar otras partes del cuerpo, como la piel y los órganos internos.
La artritis puede causar rigidez, dolor e hinchazón, deformidad y pérdida del uso de las articulaciones. La gravedad de la misma varía en cada persona e incluso de un día a otro.
La artritis es comúnmente crónica, o sea que puede durar toda la vida. La artritis se puede presentar en cualquier persona y a cualquier edad, hasta en niños. Más de 50 millones de personas en los Estados Unidos tienen algún tipo de artritis.

Osteoartritis
Aunque este trastorno afecta a individuos de todas las edades, la OA es más común a partir de los 55 años de edad.
La OA provoca cambios en el recubrimiento, el cartílago, el hueso y el fluido de las articulaciones. Estas alteraciones pueden generar dolor, rigidez, hinchazón y dificultad para mover las articulaciones. Cualquier articulación puede verse afectada, pero con más frecuencia se la observa en: las rodillas, la espalda baja, las caderas, el cuello, las articulaciones pequeñas de los dedos, la base del pulgar y del dedo gordo del pie, así como también en los hombros. Diversos factores, como los genéticos, la edad, las lesiones o el uso excesivo y la obesidad pueden contribuir en la predisposición de una persona a la enfermedad. Presentar uno o más de estos factores puede ser determinante en quién desarrollará OA.

Cómo controlar el dolor de la OA
Afortunadamente hay muchas cosas que puede hacer para controlar la OA y reducir su impacto en su estilo de vida. Un buen programa de tratamiento diseñado a la medida de sus necesidades puede incluir terapia física u ocupacional, control de peso, ejercicio apropiado y medicamentos. El reducir el estrés cotidiano y escuchar a su cuerpo para equilibrar el descanso con la actividad son estrategias de autocontrol claves. El objetivo es tratar de disminuir el dolor y la rigidez articular, mejorar el movimiento de las articulaciones y aumentar su capacidad para ejecutar actividades diarias.

¿Quién puede beneficiarse del uso de medicamentos tópicos?
Los analgésicos tópicos (o de uso externo) no son para todas las personas con artritis. Pero si su artritis es de leve a moderada, presente en solo una o pocas articulaciones, tales como las rodillas o las manos, y desea evitar algunos de los posibles riesgos relacionados con los analgésicos orales (que se toman por la boca), quizá sea un buen candidato. Sin embargo, si toma medicinas orales pero requiere alivio adicional de vez en cuando, cuando está más activo que de costumbre o pasa por un episodio agudo de artritis por cualquier razón, este tipo de medicamentos le puede servir.
Las recomendaciones habituales para el tratamiento de la OA de rodilla indica que los analgésicos tópicos que se presentan a continuación pueden ser útiles para quienes tienen dolor de leve a moderado y que no responden al acetaminofeno (paracetamol) o no quieren una terapia sistémica (como tomar pastillas). Los agentes tópicos no son aconsejables para la OA de cadera ya que esta articulación está rodeada de muchos músculos grandes, de modo que los medicamentos de uso externo no se absorberían bien dentro de dicha articulación.
Si nota que depende de estas preparaciones tópicas para el alivio del dolor más y más seguido, debería consultar con su doctor. La enfermedad podría estar cambiando o su programa de tratamiento quizá no sea tan efectivo como debería serlo.

¿SE PUEDE PREVENIR LA OSTEOARTRITIS?
Los doctores piensan que ciertos individuos pueden reducir el riesgo de desarrollar OA o retrasar su aparición siguiendo las siguientes recomendaciones:

  • Conserve un peso saludable o pierda cualquier exceso de peso.
  • Participe en actividades físicas con regularidad.
  • Evite lesiones en las articulaciones.
  • Adapte los trabajos que requieran cargar peso o doblar las rodillas.

 

Ejercicio

El incorporar tres clases de ejercicio en su vida puede mejorar su condición física y salud en general. Específicamente, hacer ejercicio puede aliviar el dolor, darle más energía, ayudarle a dormir mejor, fortalecer el cuerpo y el corazón, además de elevar su autoestima y sensación de bienestar (segregación de endorfinas).
Los estiramientos suaves y lentos pueden ayudarle a mejorar la flexibilidad, la amplitud del movimiento, y a prevenir la rigidez de las articulaciones. Su médico o especialista en rehabilitación puede enseñarle estiramientos para hacer en casa. Previa aprobación de su doctor, tal vez le interese probar las clases de tai chi o yoga. Estos tipos de ejercicio no solo estimulan la flexibilidad, sino que aumentan la fortaleza de los músculos y le ayudan a relajarse.
Participar en ejercicios aeróbicos de bajo impacto es clave para controlar la artritis y disminuir el dolor. Los ejercicios aeróbicos en agua, caminar y montar en bicicleta estacionaria no ejercen tanta tensión en las articulaciones como lo hacen otros tipos de ejercicio aeróbico, pero sí le brindan un buen entrenamiento.
No hace falta que levante pesas como un culturista, pero hacer ciertos ejercicios que mantengan o aumenten la fortaleza y resistencia muscular alrededor de las articulaciones afectadas es importante. Pida a su proveedor de servicios de salud que diseñe un programa sencillo que pueda volverse fácilmente parte de su rutina diaria como los ejercicios que ve usted aquí.

 

 

Francisco Pérez
Fisioterapeuta

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